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BREVE VISIÓN HISTÓRICA DE NARONTERRA SEGÚN DIVERSOS TRABAJOS
DEL HISTORIADOR NARONÉS ANDRÉS PENA
1º PREHISTORIA. NEOLÍTICO
Aunque los estudios de antropología biológica de la universidad de Santiago
señalan el autoctonismo de la población gallega con mas de 40.000
años de antigüedad hai que esperar al Neolítico para tener
noticias de esta población. De la etapa final de este periodo (4000-2000
a. C.) conserva el Concello de Narón una espléndida representación
de las construcciones funerarias (túmulos) de carácter monumental
llamados moimentos ou mámoas. Entre las mayores de Galicia, una gran
mámoa del Monte de Nenos (en Montiños da Moura Sedes), aparentemente
se sobrepone a otras de menores dimensiones.
Muchos de estos túmulos sirven de marcos divisorios
internos entre las feligresías de nuestro Concello, y deslindan también
al Concello de Narón de los limítrofes de Valdoviño,
San Sadurniño y Ferrol.
En el Neolítico Atlántico entre el VII
y III milenio a.C. se produce probablemente la sedentarización de la
Tierra de Trasancos, y la creación de las primeras instituciones indoeuropeas,
con el marco común de una lengua europea indiferenciada. A Terra de
Trasancos será una de las primeras poblaciones creadoras y portadoras
de esta lengua Antiguoeuropea o Alteuropäische (de Krahe/ Monteagudo)
cuya huella estará presente todavía en la hidronimia (río
Xuvia, río Belelle) y se reconoce sobre todo en el nombre de nuestra
comarca: Terra de Trasancos-procede probablemente de la raíz del ae.
*Trs. = "quemar", "tostar", lat. torreo, "hacer rozas
para cultivar"-, que llegará a ser en la Edad del Hierro una de
las unidades políticas territoriales o principados celtas llamadas
"trebas" o "tierras" en las que se organizan, por vez
primera, estas sociedades "caballerescas" que podríamos denominar
protofeudales.
Así en el Neolítico, con una etimología
alusiva a su vocación agrícola nace la Tierra de Trasancos,
como unidad social y política de base territorial. A este período
corresponden probablemente ciertos relatos conservados en Narón relacionados
con viejos mitos de la creación estudiados por el gran etnógrafo
gallego Fernando Alonso Romero "una anciana constructora de megalitos"
a la que se atribuye la llamada Pena Molexa; y folclore del Ciclo de Valverde
que habla de poblaciones hundidas o asulagadas, en el Marco de Portonovo,
Sedes, que divide los Concellos de Narón, Valdoviño y San Sadurniño,
con huellas del pie divino llamadas técnicamente plantae pedum. El
registro arqueológico del Concello de Narón (estudiados por
A. Pena Graña y sus colaboradores del Grupo de Arqueología da
Terra de Trasancos, I. Garcia Novás. A. López Fernandez) señala
la presencia de una serie de mámoas, túmulos sin cámara
-de gran interés para demostrar la inutilidad de las líneas
interpretativas de la llamada "Arqueología Espacial" por
las bajas cotas que presentan de 30 a 80 mts. sobre el nivel del mar- conservadas
por su utilización, posterior, como marcos. Dividen estos túmulos
Leixa y S. Mateu, y San Mateu del Val, así como los concellos de Narón
y Valdoviño.
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