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POR DONDE IR
Podemos comenzar este recorrido, partiendo del atrio del monasterio de O Couto, donde veremos señales del camino viejo de
Teixido. Subiremos en dirección a A Picota hasta ver el acceso a un monte donde veremos los fosos y muros defensivos del
castro de O Petouzal, que alcanzan en algunos segmentos los 5 m y 10 m de profundidad y altura respectivamente. Luego
atravesando el Molino de As Aceas, nos dirigiremos al castro de Narón o de Sequeiro, que tiene un recinto ovalado de 140-120
m de ejes, ocupado con varios cultivos, parte de la muralla y un antecastro en el que crece un prado. Dicen las leyendas que
está comunicado por túneles submarinos con un Pazo de Os Mouros, en Pena Ferreira, cerca de la población de Castro.
Bajando de Sequeiro cara a Narón, encontraremos la carretera de Os Vicás, que pasa cerca del castro de este nombre y
más adelante del de Revolta. El castro de Os Vicás es muy sencillo, de forma ovoidal con unos 100 m de eje mayor y una
abertura practicada modernamente al SE. Un poco más pequeño, pero también de forma ovoidal es el castro de A Revolta,
cubierto de Bosque y cortado por un camino de carros por el norte. Continuando en esta dirección llegaremos a Sedes,
parroquia que se extiende en la ladera occidental del castro de Eiravedra, que ofrece desde muy lejos la típica silueta
de los castros gallegos. Tiene forma ovalada con dos circuitos concéntricos de 130 y 140 m., el interior con muralla y el
exterior con terraplén. Tiene dos entradas modernas y vestigios de alguna vivienda circular. Sobre este castro cuenta una
leyenda que queriendo casarse una pareja, el padre de ella no se lo permitía, amenazándola con encantarla y llevarla a la
cima del castro cuando salió una gallina con sus pollitos dando vueltas alrededor del castro. La joven quedó convertida en
una gran y fea cobra. Para desencantarla el novio debería darle un beso y aunque le costaba hacerlo por fin se decidió.
Entonces la serpiente se convirtió en una hermosa mujer desnuda.
Dirigiéndonos por la AC-112 a San Sadurniño, pasamos por la población de Pedroso. Al norte de este lugar, al pie del
Monte de Os Nenos, está el castro de Pereiruga, menos definido que los anteriores, cerca de la aldea de Pereiruga de Abaixo,
donde se conserva un conjunto de t´picas casas rurales gallegas. Al sur del poblado de Mosteiro (Pedroso) veremos por fin,
muy cerca de la ermita de la Virgen da O, sobre un monte amesetado, el castro de A Ernida. En realidad es ya poco lo que se
puede adivinar del castro, sobre el que se trazó una carretera y se edificaron instalaciones deportivas.
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